HISTORIA DE UNA MOMIA
HISTORIA DE UNA MOMIA
Si pensabas que las momias solo servían para asustar a exploradores imprudentes o protagonizar películas de terror de los años 30, Théophile Gautier viene a desmontar ese mito con "Historia de una momia". Aquí no tenemos a una momia torpe envuelta en vendas tambaleándose por pasillos oscuros, sino a un caballero egipcio de primera categoría que, tras milenios de descanso bien merecido, vuelve a la vida para repartir sabiduría y miradas de "pero qué brutos sois los del siglo XIX".
Trama: Pasado y Presente, o cómo montar una fiesta con una momia
La historia se divide en dos líneas temporales: la del joven lord inglés, lord Evandale, que compra una momia egipcia por pura decoración (como quien se lleva un florero), y la del propio faraón resucitado, que viene con una historia de fondo digna de un culebrón.
En el presente, lord Evandale, acompañado de su fiel pero escéptico doctor Rumphius (un médico que solo cree en lo que puede diseccionar), se lleva a casa a una momia recién adquirida en una subasta. Pero lo que no espera es que, en plena noche, la momia decida estirarse, bostezar y ponerse a charlar como si llevara solo cinco minutos de siesta. El susodicho no es otro que Tahoser, un antiguo egipcio con un pasado sentimental complicado y una actitud de "niño prodigio egipcio". Como buen anfitrión del siglo XIX, Evandale no se desmaya de inmediato, sino que se sienta a conversar con la momia sobre el sentido de la vida y el absurdo de la modernidad. Algo así como una entrevista de trabajo para el más allá.
En el pasado, nos trasladamos al Antiguo Egipto, donde conocemos a la joven y bella Tahoser, la Cleopatra de esta historia, que se muere (figurativamente, aún) de amor por el poderoso Faraón. Pero, ¡ay, amigos! El faraón no está para amores cursis, porque tiene que ocuparse de gobernar un imperio y de pelearse con Moisés y sus famosas plagas. Entre diálogos grandilocuentes, traiciones y una dosis de "telenovela egipcia", se nos muestra la tragedia de Tahoser, que termina... sí, lo has adivinado, momificada como si fuera un souvenir del Antiguo Egipto.
Personajes: Un desfile de excéntricos
Lord Evandale: Un joven noble británico con más dinero que sentido común, que en lugar de comprarse un cuadro decide llevarse una momia a casa. Es un caballero educado, curioso y con la flexibilidad mental suficiente para aceptar que su nuevo inquilino lleva milenios muerto.
Doctor Rumphius: El típico científico que no cree en nada hasta que se lo restriegan en la cara. Su escepticismo es cómico, porque incluso cuando la momia le habla directamente, él sigue preguntándose si ha bebido demasiado.
Tahoser: La protagonista del pasado, cuyo amor por el faraón le causa más problemas que beneficios. Es bella, noble y con una inclinación al drama que haría palidecer a cualquier protagonista de culebrón.
El faraón: Un líder ocupado con tareas como "gobernar Egipto" y "evitar que Moisés arruine su reino con sus diez plagas". Demasiado ocupado para el romance, lo que es un problema para Tahoser.
La Momia (o sea, el faraón del pasado): Un personaje que, en lugar de aterrar, se dedica a repartir consejos y a cuestionar el progreso humano. Si las momias realmente fueran así, más de uno pagaría por tener una en casa como coach personal.
Mensaje: El progreso no siempre es progreso
Gautier nos lanza un mensaje claro: ¿realmente hemos avanzado tanto como creemos? La momia observa el siglo XIX con una mezcla de asombro y decepción, viendo que, aunque la gente tiene ferrocarriles y medicina moderna, sigue siendo igual de torpe en cuestiones filosóficas y sentimentales. La novela juega con la idea de que el pasado no es tan primitivo ni el presente tan iluminado, dejando claro que la humanidad sigue metiendo la pata, solo que con tecnología más avanzada.
Conclusión: Una historia que es todo menos polvo y vendas
"Historia de una momia" es una joya del siglo XIX con una mezcla de humor, aventura y reflexión que la hace destacar en el género. Gautier no solo se adelanta a las historias de momias de Hollywood, sino que le da una vuelta de tuerca al cliché, convirtiéndolo en una sátira sobre el progreso y la modernidad. Si alguna vez pensaste que una momia podría darte mejores consejos que un influencer de autoayuda, este libro te lo confirma.
En definitiva, una novela que se burla del tiempo, de la historia y de la arrogancia humana con un humor fino y una ironía afilada. Y lo mejor de todo: sin necesidad de que nadie se envuelva en papel higiénico para asustarnos.
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Tommy "Lux" Martínez, influencer de viajes y experto en "vivir la vida al máximo", no pudo resistirse cuando, en una subasta de arte egipcio, se puso a la venta una momia. "¡Es el accesorio definitivo para mi penthouse!", pensó, mientras pujaba entre sorbos de su smoothie detox.
Cuando llegó a su ático en Nueva York, su mejor amigo y manager, Kevin, miró la momia con escepticismo. "Bro, ¿en serio? ¿Una momia? ¿Y si trae maldiciones?". Tommy se rió. "Kevin, por favor, eso son supersticiones. La única maldición real es el algoritmo de Instagram".
Pero aquella noche, mientras editaba un video de su último viaje a Bali, escuchó un crujido detrás de él. Se giró lentamente y vio, con horror y fascinación, cómo la momia se desperezaba, se sacudía el polvo y le lanzaba una mirada de desaprobación milenaria.
"¿Dónde estoy y por qué huele todo a plástico?", preguntó la momia con voz de ultratumba.
Tommy, sin perder el temple (ni la oportunidad de un buen contenido), sacó el móvil y empezó a grabar. "¡OMG, gente, acabo de despertar a una momia real! Suscríbanse y denle like si quieren que le pregunte sobre las pirámides".
La momia, que dijo llamarse Tahoser, miró el teléfono con desprecio. "¿Acaso es una tablilla mágica de Thot?".
"Más o menos. Es un iPhone. Lo usamos para todo: hablar, comprar, hacer amigos…".
"¿Entonces la gente no se habla en persona?".
"No mucho. Bueno, sí, pero solo para discutir sobre política en Twitter".
La momia suspiró. "¿Ha avanzado algo la humanidad?".
Tommy le mostró TikTok. A los diez segundos, Tahoser intentó regresar a su sarcófago.
Al día siguiente, Tommy llevó a la momia de compras. En Gucci, el dependiente tardó en reaccionar, pero al ver la túnica polvorienta, dijo: "Veo que busca el look vintage auténtico. Puedo ofrecerle algo de nuestra colección boho-chic".
En Starbucks, Tahoser pidió agua del Nilo y la miraron raro. Probó un Pumpkin Spice Latte y decidió que la modernidad tenía algo bueno.
El día terminó con una fiesta en un yate. La momia bebió un mojito y exclamó: "¡Por Osiris! Esto sí es un elixir de vida eterna". Tommy grabó todo y subió un video titulado "Mi mejor amigo es una momia - NO CLICKBAIT".
Esa noche, Tahoser miró la ciudad iluminada y suspiró. "Egipto era glorioso, pero… esto no está mal".
Tommy le pasó su teléfono. "Si quieres quedarte, te abro un perfil de influencer. ¡La primera momia con un millón de seguidores!". Y así, el faraón resucitado se convirtió en el rey de TikTok.
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